DAP: el logotipo.

Identidad del servicio de Anatomía Patológica

DAP: Diagnóstico por Anatomía Patológica. Galería de muestras.
Los signos de la comunicación de DAP deberán cancelar la aversión y los resquemores del público hacia todo lo relacionado con el diagnóstico de patologías.

La finalidad de la anatomía patológica (AP) humana –el diagnóstico de biopsias, citologías, extirpaciones quirúrgicas, y autopsias– genera con frecuencia una conducta refractaria del público ordinario (los pacientes y su entorno inmediato) que merece un tratamiento particular a través de signos que remitan a una visión menos intimidante.

El estudio de las causas, el desarrollo y las consecuencias de las enfermedades no es precisamente una de las áreas de la medicina más atractivas  para los legos, que se resisten primero a someterse a los procedimientos de estudio y diagnóstico directo e indirecto, pero por sobre todo a conocer los resultados, como si esa conducta elusiva evitara los efectos del dictamen.

De los 4 aspectos fundamentales de una enfermedad (la etiología, la patogenia, los cambios morfológicos y las consecuencias funcionales) la AP estudia las alteraciones estructurales de órganos, tejidos y células.

La AP se ocupa del diagnóstico de enfermedades basada en exámenes macroscópicos, microscópicos, bioquímicos, inmunológicos y moleculares de órganos y tejidos.

Los avances tecnológicos desarrollados durante el último cuarto de siglo han significado una diversidad de aportes invaluables para la anatomía patológica, en particular a través de la gestión de datos digitalizados y el procesamiento de imágenes.

Anatomía Patológica y Laboratorio de Análisis Clínicos

LAB: Extracción de muestra de sangre para análisis clínico.
El primer obstáculo con el que lidia la comunicación de DAP y del LAB está centrado en las connotaciones negativas que representan las actividades de los servicios de análisis clínicos y anatomopatológicos para el paciente y su entorno cercano.

La patología clínica es realizada por el Laboratorio de Análisis Clínicos (LAB) que procesa las pruebas más habituales para el público raso, como los recuentos de células sanguíneas, hormonas, enzimas y antígenos, los estudios de coagulación, el análisis de orina, la determinación del nivel de glucosa en sangre y las evaluaciones de la materia fecal, entre otras.

En casi todos los casos, la toma de muestras de laboratorio para la patología clínica puede ser realizada por técnicos o personal de la salud sin una formación especializada.

La anatomía patológica, en cambio, requiere de la intervención obligada de profesionales especializados de la medicina en la selección y toma de muestras para ser estudiadas, y se constituye como una especialidad complementaria que llega hasta donde los estudios directos no pueden arribar por las limitaciones propias de su ámbito de trabajo.

La visión de los usuarios

Los 4 tipos de áreas generales de estudios que realiza la AP son percibidos con aversión por los usuarios:

  • La patología citológica estudia muestras extraídas mediante líquidos y cepillados.
  • La patología quirúrgica estudia piezas extirpadas y biopsias.
  • La patología necrópsica estudia tejidos de cadáveres.

¿Cómo puede neutralizarse la fobia de los usuarios (pacientes-entorno inmediato) respecto al trabajo de DAP?

En buena parte mediante señales de valor que desplacen la atención hacia aspectos ventajosos como:

  • La garantía de calidad profesional, metodológica y tecnológica del servicio.
  • El compromiso evidente entre la gestión y los usuarios, desde el ingreso de muestras hasta la entrega de resultados, que les hagan sentir que no son sólo un número de DNI o de afiliado.
  • El resguardo de la privacidad absoluta y de la inaccesibilidad de terceros a los datos individuales e íntimos de los pacientes.
  • La garantía de precisión en la identificación de las muestras, en su conservación presente y futura, y en la determinación del diagnóstico patológico.
  • La explicación sencilla pero eficaz de los procesos necesarios para los estudios, su diversidad, y los lapsos temporales que insumen.
  • La compensación de los tiempos de espera con guías respecto a las evaluaciones anatomopatológicas en curso.
  • El suministro progresivo y ordenado de los datos, acompañados de instrucciones que demoren cualquier conclusión apresurada.
  • El filtrado conveniente y la ampliación del significado de los parámetros expresados en los informes para evitar interpretaciones erróneas.
  • El estímulo a despejar de inmediato cualquier duda o desconocimiento relativo sobre el significado de las conclusiones y resultados.
  • El acompañamiento y la información de los usuarios acerca de los pasos a seguir luego de los estudios.
  • La manifestación expresa de la interacción con otros profesionales del área y de especialidades complementarias.
  • La indicación de los especialistas a los que debería consultarse, ya sea de manera preventiva como terapéutica.

Traslación del foco de la atención

DAP: calidad, calidez, confianza, acompañamiento. Estudio de muestra.
Precisamente por tratarse de una especialidad eminentemente técnica –perceptiblemente fría– la AP debe concentrar sus esfuerzos en la humanización de la comunicación integral.

Además de este pautado básico, es indispensable realizar una acción estratégica sobre la emisión de los mensajes, para desplazar la atención desde los objetos –los resultados de los estudios– hacia los sujetos –quienes evalúan las muestras y entregan los informes– de un modo análogo al que lo hacen las marcas comerciales mayores.

En los productos de consumo, en los servicios masivos, la comunicación ha debido trasladar el foco desde las cualidades intrínsecas de la oferta –hoy imposibles de diferenciar por su similitud, complejidad y variedad– hacia las marcas que la respaldan, y que tienen un nombre, una personalidad, una trayectoria y una serie de atributos que las vuelven reconocibles y les ganan lealtad.

Más allá de la mecánica de la organización funcional, el papel central de los profesionales como personas a las que puede conocerse e identificarse es de enorme valor en la creación de la imagen de marca de DAP.

Signos, señales y símbolos de la comunicación

DAP: anatomía patológica al microscopio.
La AP es la disciplina que estudia las causas, la progresión en el cuerpo humano, las expresiones clínicas y los métodos para controlar la evolución de la enfermedad, y cómo afectan al cuerpo humano diversos agentes nocivos internos y externos, para conferirle una base científica a la medicina clínica.

Estos aspectos de la comunicación van acompañados de una simbología y un uso del color que propenden a la humanización de los signos para que sean más eficientes.

El diseño de la imagen involucra, no sólo a la marca –que procura identidad– sino a todos los aspectos de la comunicación, es decir, al conjunto de mensajes voluntarios e involuntarios efectivamente emitidos hacia afuera y hacia adentro de DAP.

En la ideación de la marca DAP se formula una serie de especulaciones a través de signos relativamente sencillos para reconocer a aquellos que aparezcan como más pertinentes y satisfactorios sobre la base de

  • las observaciones previas,
  • la revisión introspectiva y
  • las expectativas plausibles en cuanto a
    • la evolución de las tendencias y
    • las concepciones colectivas de los públicos involucrados.

Además de su valor identificador, en los signos está cifrada una comunicación de atributos que va más allá del carácter diferencial, que puede conseguirse a través de la originalidad o de la disonancia respecto a la monotonía.

El valor agregado más útil de los signos consiste en su facultad para transmitir, de manera instantánea e inequívoca, nociones complejas que no pueden describirse a través de un discurso lineal en el tiempo.

 

Identidad de marca DAP

La marca de DAPDiagnóstico por Anatomía Patológica, Departamento de Anatomía Patológica o simplemente Anatomía Patológica San Gerónimo– es la rúbrica que permite identificar al servicio y ayudar a conferirle significados proactivos mediante la generación de signos que comporten señales de valor para el público en general.

La marca completa de cualquier unidad funcional –el símbolo que la re-presenta– del Grupo San Gerónimo (GSG) se organiza mediante:

  • Un isotipo, es decir: un elemento icónico más o menos figurativo o abstracto fácilmente reconocible por sus atributos y singularidad.
  • Un logotipo, esto es: un signo gráfico compuesto por 3 letras –alfabéticas– mayúsculas que funcionan como abreviación del nombre.
  • Una leyenda o etiqueta, en rigor: una descripción verbal del nombre simplificado de la unidad.

Isotipo, logotipo y estiqueta o leyenda deben satisfacer de manera individual y conjunta una serie de premisas comunes, coherentes también con las pautas del diseño de tipografía, y ser:

  • Distinguibles: al diferenciarse y evidenciarse con claridad del contexto gracias a sus rasgos sensibles y con independencia de las características del entorno circundante, tanto cuando se presentan en positivo como en negativo, con el uso pleno de los colores, en formatos monocromos o en blanco y negro.
  • Legibles: descifrables y de comprensión imediata, con indiferencia relativa de las variaciones en posición o tamaño (o aun cuando sufran recortes, interferencias u obstrucciones), accesibles para públicos diversos y, en lo posible, inteligibles más allá de lo idiomático.
  • Memorables: el impacto perceptivo debe alcanzar a la memoria y permanecer inalterado todo lo que sea dable, de modo que la marca pueda recordarse de manera repentina y automática, sin necesidad de realizar una decodificación o requerir un esfuerzo mental apreciable.
  • Escalables: factibles de ser llevados a cualquier tamaño con la menor pérdida de atributos admisible para que conserven significación, impacto, capacidad de atracción y creación de interés, al tiempo que requieran el mínimo de adaptación posible para ser incluidos en cualquier soporte.
  • Reproducibles: libres de restricciones materiales para ser representados, propagados y multiplicados por cualquier medio, ya sea analógico o digital, durable o efímero.

DAP: muestras clasificadas para el análisis anatomopatológico.
La comunicación deberá hacer énfasis particular en la responsabilidad de la anatomía patológica en la determinación del estado y eventual tratamiento adecuado para cada paciente individual.

La etiqueta Anatomía Patológica

Más allá de la denominación formal y legal de la Unidad, siempre que sea posible se utilizará una etiqueta simplificada compuesta en la tipografía institucional de acuerdo con el siguiente orden de prioridad:

  • Anatomía Patológica
  • Anatomía Patológica San Gerónimo
  • Anatomopatología San Gerónimo
  • Diagnóstico por Anatomía Patológica
  • Diagnóstico por Anatomía Patológica San Gerónimo
  • Departamento de Diagnóstico por Anatomía Patológica
  • Departamento de Diagnóstico por Anatomía Patológica San Gerónimo

Se procurará conseguir el máximo de síntesis y simplicidad en tanto y en cuanto no implique sacrificar la comprensión y la univocidad del significado: salvo que alguna necesidad lo imponga, se empleará Anatomía Patológica como etiqueta preferencial.

El logotipo DAP

DAP: el logotipo.
Los logotipos de todas las unidades funcionales del GSG son acrónimos o abreviaciones de 3 letras (caracteres alfabéticos) sin excepción.

El logotipo está formado, de acuerdo con las premisas del Plan Global y de modo invariable por 3 letras, compuestas en la tipografía institucional del GSG.

Pueden ser siglas, abreviaciones, acrónimos o construcciones sonoras verbalizables de la marca –que siempre deberán acompañar al isotipo y raramente podrán presentarse de manera aislada– con la doble cualidad de ser legibles en términos lingüísticos, y capaces de generar una marca mental, un golpe perceptivo, dejar una señal durable, una impronta, algo de sutil fascinación.

Entre las combinaciones plausibles para Anatomía Patológica estudiamos, por orden alfabético:

  • ANA (ANAtomía patológica)
  • APA (Anatomía PAtológica)
  • APD (Anatomía Patológica Diagnóstica)
  • APL (Anatomía PatoLógica)
  • APT (Anatomía PaTológica)
  • DAP (Departamento de Anatomía Patológica, o Diagnóstico por Anatomía Patológica)
  • PAT (anatomía PATológica)
  • UAP (Unidad de Anatomía Patológica)

Las clasificamos, de acuerdo con su relevancia identificadora aisladas de cualquier contexto explicativo y por sus méritos como significantes de la siguiente manera:

  • DAP
  • UAP
  • ANA
  • APD
  • PAT
  • APA
  • APD
  • APL
  • APT

Resta definir la conveniencia entre las 3 primeras variaciones; DAP es la más simple, original y descriptiva, al tiempo que requiere de un mínimo de lapso de verbalización; UAP es más diferenciable y consistente en su construcción; ANA es más coloquial y memorable, a la vez que confiere un carácter menos aprehensivo a la marca.

DAP

Nuestra sugerencia, fruto del consenso, es emplear la sigla DAP –la misma que empleamos a lo largo de este documento– como logotipo final de Anatomía Patológica San Gerónimo.

El signo del isotipo

El elemento de elaboración más compleja y menos metódica, que no puede resolverse de una manera racional pura, es el isotipo.

El isotipo, imagotipo, ícono o símbolo, es un signo más o menos sintético con características unitarias (completo en sí mismo y autónomo), que admite variantes, con la condición de que debe ajustarse a una forma abierta. 

Puede adoptar diversas configuraciones:

  • Anagrama: una contracción del nombre de la marca que forma una articulación fonética –a veces una palabra– que debe leerse como tal y a la cual se le confieren cualidades gráficas que la realzan (como LATAM, marca surgida de la fusión de los a su vez anagramas-siglas LAN, originalmente Línea Aérea Nacional, de Chile, y TAM, Transportes Aéreos Meridonáis, de Brasil, para dar lugar al neologismo que remite, no sin intención, a Lationamérica).
  • Firma: una suerte de variante del logotipo, tomada con frecuencia de la firma autógrafa de una personalidad (como la de Walt Disney en la marca de Disney Studios, o la de Pablo Picasso para el modelo Xsara de Citröen).
  • Imagotipo: una fusión de isotipo y logotipo para elaborar una marca que puede ser un signo único de elementos inseparables (como en la marca BMW, hecha de las iniciales de Bayerische Motoren Werke, fábricas bávaras de motores, y un círculo partido en 4 que remite a las hélices de los aviones que fueron su primer producto), o bien una unión por proximidad controlada (como sucede con Audi, con sus 4 aros imbricados por sobre el logotipo).
  • Inicial: la primera letra del nombre de la marca –por lo corriente formada con una sola palabra– cuyas cualidades visuales han sido adecuadas para conferirle poder identificatorio y calidad como estímulo perceptivo (como en la A de Adobe, la S de Suzuki, o la C imbricada de Channel)
  • Monograma: una o más letras enlazadas con formas auxiliares para conformar un signo distintivo, único e íntegro que, a diferencia del anagrama, no necesita configurar una palabra o un objeto verbalizable más allá de los nombres de las letras (como el monograma de Volskwagen, hecho con la V de volks, pueblo, y la W de wagen, auto, o el de Pierre Cardin, elaborado por la fusión de la forma de la P y su contraforma para dejar ver la C).
  • Pictograma: una forma surgida de la síntesis más o menos reconocible de figuras simbólicas –como construcciones geométricas, por ejemplo– o de objetos reales, para dar a su vez lugar a signos abstractos –sin relación formal con elementos de la realidad– o figurativos –basados en su similitud relativamente realista con cosas o seres materiales– cuya asociación es cuasi directa (como en el rombo de Renault, una estilización de la fusión de un diamante y una cinta de Möbius, o en la manzana mordida de Apple).
  • Sigla: una construcción realizada con las iniciales de la marca –en general una expresión compleja– que sólo puede ser deletreada, es decir, leída letra tras letra, lo que requiere la diferenciación notable de cada una (como en el caso de IBM, marca derivada de International Business Machines, o MIT –en inglés se lee M-I-T– de Massachusetts Institute of Technology).

Morfología constructiva del isotipo

Los isotipos de las unidades funcionales del GSG se dividen a su vez en caligráficos (caracterizados por trazos derivados del dibujo con pluma) y geométricos (realizados a través de la combinación de formas, figuras, líneas y puntos que, aunque puedan referir a objetos concretos, son de construcción abstracta).

Todos deben inscribirse dentro de un círculo, pero con la condición de no cerrarlo:  las formas deben ser, al menos en 2 segmentos de la circunferencia contenedora, cóncavas respecto al círculo, y en lo posible atravesarlo, aunque también se requiere que pueda reconstruirse en la lectura de la contraforma.

Exploraciones sobre el isotipoPróximo artículo sobre el tema.
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