Imagen de marca UCO

Rediseño de la marca existente

El rediseño de la imagen de marca de la Unidad de Cuidados Intensivos Coronarios –más conocida también como Unidad Coronaria(UCO) del Sanatorio Privado San Gerónimo (SSG) forma parte de la estrategia general de evolución de la imagen de las Unidades Funcionales del Grupo San Gerónimo (GSG) propuesta en el Plan Global de Comunicación puesto en práctica  a partir de su presentación oficial realizada en diciembre de 2015.

Para la reformulación de los signos, con vistas a la creación de una nueva marca UCO, hemos considerado diferentes factores que inciden sobre la percepción de los diferentes públicos hacia los que se enfocan los mensajes –voluntarios e involuntarios– emitidos por la unidad funcional.

Por tratarse de un ámbito de acceso restringido, distinguimos 2 tipos de imágenes a considerar:

  • la imagen interna, cuyas características específicas deben estudiarse con rigor para conformar una atmósfera receptiva para el paciente internado y funcional para el personal involucrado en su atención
  • la imagen externa, regulada por unas leyes diferentes a las del contexto cerrado interno, tendientes a transmitir de manera efectiva una serie de atributos que se correspondan con el papel particular que desempeña la UCO hacia el contexto social.

La imagen interna

El ámbito interior de la UCO tiene particularidades críticas, tanto por su especialización, como por la situación especial de los pacientes internados para los que el riesgo vital se vuelve una carga emocional permanente.

Reconocemos, en principio, 2 tipos de público sobre los que la imagen de marca UCO (además del signo identificatorio, todo el repertorio de imágenes visuales, auditivas, táctiles, etc.) incide de manera directa:

  • el grupo asistido, conformado por:
    • el paciente cardiológico, centro de la atención
    • su entorno afectivo inmediato, copartícipe indispensable de la situación
  • el  grupo efector, constituido por:
    • el personal médico especializado
    • el personal de enfermería
    • el personal auxiliar
    • el personal técnico

La imagen externa

Junto con la Unidad de Cuidados Intensivos (vulgarmente, Terapia Intensiva) la UCO constituye el núcleo central de la atención de pacientes en estado crítico posterior a la emergencia, por lo que su visibilidad pública implica un manejo prudente y a la vez eficaz de los signos constitutivos de su imagen como unidad funcional preponderante dentro de la organización asistencial del SSG.

La imagen externa de la marca UCO incide, de forma directa e indirecta, sobre una miríada de actores por fuera de la UCO a tener en consideración:

  • el público en general
  • los pacientes potenciales o personas en riesgo cardiovascular
  • los entes oficiales relacionados con la salud
  • los profesionales de la salud independientes
  • los profesionales pertenecientes a otras instituciones públicas o privadas
  • los integrantes del resto de las unidades funcionales del Grupo

Definición de las funciones básicas

Imagen de marca UCO: cabecera de box de un paciente coronario.
El tratamiento de los ámbitos de cuidados intensivos coronarios debe procurar eliminar todo lo que sea posible el estrés de internación y la inestabilidad emocional propia del paciente cardíaco.

Por tratarse de una Unidad de Cuidados Intensivos en la que se admiten pacientes que presentan problemas cardiovasculares graves, o que pueden acarrearles consecuencias críticas, los signos y señales propios de la UCO deben surgir de un estudio detenido y precisos de los factores psicológicos y emocionales que involucran, tanto a los enfermos, como al equipo de profesionales médicos, enfermeros, auxiliares y técnicos que trabajan en ella.

La perspectiva del paciente de la UCO

En la UCO, el paciente se encuentra sometido a una situación de tensión (estrés) debido a las características comunes a los enfermos cardíacos (desde el paciente anginoso hasta el infartado, desde quien sufre trastornos en el ritmo cardíaco hasta quien debe esperar a la colocación de un marcapasos o una intervención quirúrgica), en especial en situación de emergencia aguda:

  • luego de la ocurrencia de un evento y sus síntomas, la persona sufre un complejo impacto sensible:
    • la inestabilidad emocional propia del cuadro agudo disminuye su capacidad de respuesta
    • el dolor intenso localizado le provoca carencias físicas y dificultades para reaccionar y actuar
    • la ansiedad relacionada con el diagnóstico médico aumenta el desequilibrio emotivo, en especial porque no existen certezas acerca de cómo será la evolución y el desenlace de la situación
    • el temor al sufrimiento, a la discapacidad y a la muerte lastiman su autosuficiencia
    • el proceso de internación, el aislamiento, la inmovilización, la pérdida relativa de la noción del tiempo y la visión directa de otros pacientes en condiciones similares o peores configuran un cuadro que tiende a deprimirlo
  • en lo inmediato, es sometido a una serie de procedimientos que pueden intimidarlo en grados diversos (desde análisis de rutina hasta intervenciones quirúrgicas, pero también hechos más pedestres como las necesidades fisiológicas básicas, el aseo y la higiene personal) que de un modo u otro le quitan confort y bienestar
  • el paciente suele verse repentinamente obligado a realizar enormes cambios en sus hábitos cotidianos:
    • debe adherir a una dieta más saludable para sostener la función cardíaca que ha sido debilitada
    • debe abandonar costumbres que resultan nocivas para su estado
    • debe adscribir a programas de rehabilitación con intervención kinesiológica y médica de especialidades diversas
    • debe asumir una nueva situación de debilidad que lo obligará a asumir ejercicios físicos programados en forma paulatina y progresiva para poder arribar a una forma de vida más activa
    • debe ser educado para la prevención
  • el entorno familiar y afectivo también está sometido al impacto causado por el evento, no suele comprender de modo realista la situación y, en general, desconoce la manera más óptima para relacionarse con el paciente afectado y seguir los pasos necesarios para su rehabilitación

En la UCO, el paciente se halla bajo la vigilancia permanente del equipo de médicos, personal de enfermería, auxiliares y técnicos, lo que supone condiciones opuestas y contradictorias para el individuo:

  • por un lado, en indispensable trasmitirle en todo momento la sensación de que se mantiene una atención y un cuidado constantes que le brinde seguridad y confianza para, además, poder expresarse con un máximo de familiaridad sobre sus cuestiones más íntimas
  • por otra parte, es deseable que el hecho de estar bajo una observación rigurosa no le provoque incomodidad, no lo intimide, ni le despierte pudor, sino antes bien se sienta liberado, todo lo que sea posible, de la percepción de encontrarse vigilado

La perspectiva del cuerpo profesional de la UCO

Alrededor del paciente se mueve una organización compleja, especializada y precisa, que posee 2 componentes esenciales:

  • el factor humano, que realiza la supervisión directa del paciente a través del personal que se encuentra en la unidad, charla con el paciente y observa todos sus signos vitales 
  • el factor tecnológico, que mediante una serie de dispositivos de alta precisión registra toda la información relevante del paciente y la expone para su estudio de manera continua, además de disponer de alertas para llamar la atención sobre sucesos que requieran una intervención especial
El equipo humano de la UCO

El equipo está integrado por médicos, personal de enfermería, auxiliares clínicos y técnicos:

  • médicos de especialidades diferentes y con asignaciones diferenciadas:
    • 2 tipos de especialistas que trabajan de manera conjunta y coordinada llevan adelante la gestión de la UCO
      • intensivistas (especializados en Cuidados Intensivos)
      • cardiólogos
    • profesionales de otras especialidades conexas o complementarias (cardiocirujanos, neumonólogos, endocrinólogos, nefrólogos, radiólogos, nutricionistas, geriatras, hematólogos, neurólogos, etc.)
    • residentes (médicos principiantes en proceso de especialización)
  • personal de enfermería calificado y entrenado para detectar los problemas en fase precoz y para actuar en coordinación con el quipo médico para su resolución, realizar el monitoreo constante, el mantenimiento de las vías venosas, la administración de medicación y labores propias del ámbito de los cuidados intensivos
  • equipo auxiliar y técnico que realiza tareas de asistencia y soporte para el resto del grupo de trabajo
El equipamiento técnico de la UCO

El paciente se halla en todo momento conectado a un servicio de monitoreo central que supervisa, desde el control de enfermería, los parámetros vitales, y cuya información se graba de manera constante durante las 24 horas, además del sistema de monitoreo de la cabecera de la cama, que dispone de la información de cada paciente en su box particular.

Aunque pueden incluirse muchos otros parámetros a controlar, la vigilancia se efectúa con al menos 2 dispositivos:

  • un electrocardiógrafo o monitor de electrocardiograma
  • un tensiómetro electrónico que controla la tensión arterial

Además del monitoreo, como una de las principales dificultades que presenta el paciente es falta de oxígeno en el tejido cardiaco, es habitual que se opte por proporcionarle oxígeno extra  a través de una mascarilla u otros procedimientos de suministro.

Como en la mayoría de los pacientes en internación, se administran sueros y medicación por medio de una vía abierta en una vena del brazo, además de anticoagulantes por vía subcutánea.

Para el caso de eventualidades graves, como la fibrilación ventricular o el paro cardíaco, se cuenta con equipamiento para realizar maniobras de resucitación cardiopulmonar, desfibriladores, etc.

 

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