Sistema de comunicación para la Bioseguridad del personal.

La bioseguridad está en nuestras manos

Las prácticas de trabajo normalizadas –aunque parezca un concepto básico– son el elemento fundamental para la prevención de incidentes y la protección del personal de la salud.

El Grupo San Gerónimo se obliga a trazar, mantener y promover la bioseguridad de personas, espacios y medio ambiente a través de medidas organizativas estrictas que permiten disminuir o hacer desaparecer los riesgos de lesiones, contaminación o infección en grados diversos que tienden a un óptimo ideal.

El personal que se desempeña en áreas críticas (como quirófanos, salas de procedimientos, áreas de tratamiento de infecciones, laboratorios, etc.), en la atención directa de los pacientes, o en el procesamiento del material de desecho, suele tener un elevado nivel de exposición que debe ser ponderado para prevenir incidentes.

\"Cuidado:

Manipulemos los objetos conscientemente

Los trabajadores de la salud, y todas las personas que por distintos motivos estén o puedan estar en contacto más o menos directo con agentes infecciosos (o que impliquen riesgo biológico) deben ser plenamente conscientes del peligro potencial que enfrentan.

La utilización de agujas y elementos filosos, o la exposición a éstos y otros objetos peligrosos, suponen el riesgo de sufrir lesiones por cortes y pinchazos capaces de provocar infecciones graves o mortales.

Ante cualquier incidente, por mínimo que sea, las personas lesionadas o potencialmente infectadas tienen la obligación de informarlo de inmediato a su superior o a la autoridad institucional, pero para que esto ocurra deben ser convenientemente instruidas.

La primera medida adoptada en ese sentido es mantener el estado de alerta y conocimiento del riesgo, en tanto se promueven acciones que eviten que el acostumbramiento a las indicaciones y la relajación de las precauciones en los procedimientos.

\"Sistema

El plan de trabajo para la bioseguridad

Indicaciones por escrito

Las prescripciones en materia de bioseguridad pueden asimilarse a los preceptos y recetas médicas en los que las instrucciones son claras, detalladas, ordenadas y, en esencia, constan en un soporte visual inalterable: toda verbalización hablada tiende a desvanecerse en la memoria, mientras que las órdenes escritas se obedecen casi sin revisar.

La indicación impresa tiene la enorme ventaja de que no puede ser puesta en duda: lo escrito, escrito está.

Las instrucciones para el personal deben incluir:

  • Minimizar en todo lo que sea posible la exposición al peligro de infección y a las lesiones con instrumentos filosos.
  • Emplear todo el equipo de protección personal reglamentario sin excepción.
  • Cumplir con la precaución universal que establece que la sangre debe considerarse una sustancia infecciosa en todos los casos.
  • Evitar el uso de agujas cuando existen alternativas seguras y efectivas.
  • Utilizar adecuadamente los dispositivos con mecanismos de seguridad.
  • Antes de iniciar cualquier procedimiento con agujas, realizar los preparativos para la manipulación y eliminación segura.
  • No doblar ni desmontar elementos filosos si no existe un procedimiento normalizado por el cual se está autorizado para ello.
  • No volver a tapar las agujas una vez retirado el capuchón.
  • Identificar y rotular apropiadamente los recipientes destinados a los desechos y cerrarlos antes de realizar cualquier maniobra que implique movimiento.
  • Desechar sin demora los dispositivos punzantes y cortantes en los recipientes apropiados diseñados para la eliminación de objetos filosos.
  • Vaciar de manera segura los recipientes con residuos como agujas y elementos filosos tan rápidamente como sea posible y mucho antes de que se llenen.
  • Reportar las lesiones de inmediato, junto con todos los detalles del caso (día y hora, tipo y marca de dispositivo, sitio preciso donde tuvo lugar, descripción de cómo y por qué se produjo, el equipo de protección o ropa usados en el momento, el procedimiento realizado al ocurrir el incidente) para recibir el seguimiento apropiado.
  • Informar sobre los peligros o riesgos potenciales observados en el lugar de trabajo, aunque escapen a su ámbito particular y sin necesidad de que se haya producido un incidente.
  • Contribuir en el diseño y aplicación de planes multidisciplinarios para la reducción de las lesiones por pinchazos y evaluar soluciones alternativas.
  • Participar activamente en el adiestramiento sobre el uso y el control de las técnicas de trabajo y la capacitación sobre prácticas de prevención de accidentes.
  • Compartir experiencias directas e indirectas con el resto del personal.
  • Cumplir con los planes de vacunación obligatoria programados.

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